Accidentes de trenes y responsabilidades (V)
Estimado ministro Puente: Aunque el término "verdad absoluta" no exista como tal, podemos y debemos entender que los objetivos y problemas diarios de transportar la energía son cuestiones "esencialmente técnicas" y que el apagón del 28 de abril fue un fallo técnico cuyo origen se conoce perfectamente. La obligación de transportar la luz falló estrepitosamente a las 12:30 del día 28 de abril de 2025 y la responsabilidad es única y exclusivamente de Red Eléctrica de España, y por extensión del gobierno de nuestra nación. 1: MIS PRIMEROS RECUERDOS DEL SISTEMA ESPAÑOL DE GENERACIÓN Entre mis primeros recuerdos sobre la generación están los de aplicación masiva de biomasa que nunca asocié con ideologías o técnicas franquistas por "renovables" que fueran. Los primeros vehículos tras la guerra que llegué a conocer eran modelos antiguos de preguerra a los cuales se había adoptado un depósito con caldera para producir gasógeno quemando leña, carbón o incluso huesos de aceituna, que de esta forma se dejaron de tirar al suelo. Algo parecido sucedía en las cocinas familiares con la madera cuya preparación y aprovisionamiento fue una obligación de este servidor cada año antes de comenzar el curso lectivo. Hoy batimos récords de hectáreas incendiadas, entre otras cosas, porque nadie corta, quema y aprovecha la biomasa incontrolada de los bosques. Tras la biomasa pusimos de moda el carbón y, para hacerlo rentable, atacamos con grandes máquinas las montañas de lignito que, siendo un carbón de mala calidad y poco poder calorífico, nos permitieron que los penachos contaminantes de nuestras centrales (curioso e impresionante, el caso de Puentes de García Rodríguez) traspasaran libremente fronteras y mares. Hoy, gracias a Dios y en pro de la salud nacional, estas centrales han desaparecido "por mandato de Europa" en el plazo más corto posible sin importar que con las prisas se trataran con el mismo rasero centrales muy contaminantes con otras que no lo eran tanto (caso de Carboneras), y que además desde el punto de vista de redes y transporte de energía dejaban grandes espacios sin ajustar las necesidades-capacidades de oferta y demanda. En 2011 había 21 centrales de carbón y diez años después quedaban sólo dos llevándose en el camino algunas de ciclo combinado. Son fruto de un pasado que visto lo visto no debemos añorar. 2: LAS NUCLEARES EN EL SISTEMA ELÉCTRICO ESPAÑOL Parece que siempre han estado ahí y no es verdad, y parece que siempre van a estar y no parece posible. Ninguna otra fuente de energía de nuestro sistema eléctrico ha sufrido más información contradictoria. Cuántas alabanzas y fidelidades de sus incondicionales seguidores y cuántas críticas exacerbadas de sus detractores. Es una ya larga historia de héroes, pícaros, bandidaje y comerciantes como muchas otras de las que calan y arraigan en el país. Cuando Franco se dio el abrazo con Eisenhower (21-12-59) a España se le abrieron las puertas del mundo y pasó a ser un aliado "fiable" contra el comunismo, como gustaba a los americanos. El entusiasmo y la imaginación se desbordaron y los yanquis facilitarían la construcción de una central nuclear, la de Zorita. La opinión pública y los empresarios "eléctricos" españoles estuvieron encantados porque vieron el negocio y Franco llegó a soñar que podría estar "a la altura" de sus alianzas si con ocasión de las centrales que estaban por venir conseguía captar y manejar las tecnologías para hacerse con una bomba atómica. (Dos verdades incuestionables Sr. Puente. Primera, no estuvimos tan lejos de lograrlo y segunda el incidente de Palomares no fue intencionado ni se buscaba hacernos con un prototipo de bomba nuclear. Lo recuerdo por si acaso.) La crisis del petróleo y de la energía, del año 73, fue seguramente la espoleta que aceleró la planificación (justificación) de 25 centrales nucleares con 38 reactores. Murió Franco y mientras y a continuación, entre los años 60-88, se construyeron hasta 10 centrales nucleares desde Zorita, en Almonacid, hasta Trillo, en Guadalajara. Trillo fue la última y estuvo construida con tecnología alemana. Inaugurada en 1988, (curiosamente cuatro años después de decretada la moratoria nuclear) accionada con uranio y operada por un consorcio de empresas privadas españolas, luchando por vender su energía frente al sistema hidráulico de producción del Río Tajo, también privado, es un ejemplo del desmadre, irracionalidad y confusión que caracteriza un tiempo que todavía continúa, donde se alimentan, con y desde los partidos políticos y los sucesivos gobiernos, todo tipo de dudas recelos y miedos cuando se habla de seguridad, eficiencia, empleo, costes, necesidades, requerimientos de materiales y eliminación de residuos nucleares. En este "transcurrir nuclear" un momento importante y clave fue en el año 84 con la Moratoria Nuclear cuando Felipe González decretó la paralización de la construcción de las centrales nucleares y la indemnización compensatoria a las compañías propietarias. Suponía un monto original de aproximadamente 730.000 millones de pesetas, de las de entonces, a pagar, repartidos hasta en 25 años, mediante la factura de la luz, por los ciudadanos españoles. Un ministro de industria y energía socialista dijo que esta aportación era un rescate financiero de las compañías eléctricas pagado por el consumidor. Un coto cerrado de estas empresas eléctricas ha estado utilizando métodos parecidos de "ayudas" para la minería del carbón, las aportaciones de uranio, el tratamiento de residuos, etc. Desde las muertes y amenazas de ETA en Lemóniz, hasta la construcción de un sistema nuclear integral, todo se ha utilizado y nada se ha concluido y aceptado por una opinión pública volátil y errante sobre estas instalaciones y su oneroso parón. Pese a todo lo dicho y escrito no existen unas previsiones mínimamente fiables del destino final que aguarda a las nucleares sobre las que ahora mismo (marzo 2026) se suma, avivando el fuego, las de un político alemán enemigo de su paralización y desmantelamiento. ¿Qué piensa nuestro gobierno, dónde están desde los herederos de ETA hasta los sucesores de los empresarios eléctricos catalanes, sobre el futuro de las centrales nucleares? Honradamente creo que no están en ello y miran para otro lado. No podemos acabar estas referencias del sistema eléctrico sin detenernos en la producción de electricidad a partir de las energías renovables. 3: LAS RENOVABLES QUE ESTÁN REVOLUCIONANDO EL SISTEMA ELÉCTRICO. A grandes rasgos, en los últimos 20 años la producción de electricidad se lleva a cabo en España por medio de centrales de energía renovable (eólica, solar o hidroeléctrica) y no renovables (nuclear, o ciclo combinado por medio de gas). La producción por medio de hidrógeno se encuentra en un esperanzador estado de investigación con fuertes inversiones en ese campo que a buen seguro dará sus frutos y será un espaldarazo para acabar la dependencia del petróleo. El gran cambio y el salto adelante se ha debido al auge de las energías eólica y solar. La eólica se aplica en la navegación desde tiempo inmemorial y la solar se conoce desde el último cuarto del siglo XIX. La producción se ha retrasado por la baja eficiencia y el coste de los equipos de que se disponía. La aceptación e implantación de políticas ambientalistas y el afán de sacudirse la dependencia del petróleo a partir de la crisis de 1973, junto a las mejoras de las tecnologías, han favorecido su implantación que legalmente se impulsó a través de tres reales decretos: RD 3366/1994 y RD 2818/1998 y sobre todo el RD436/2004. Los incentivos económicos se conceden y multiplican y el olor del dinero hace que se multipliquen las instalaciones a una velocidad y en un grado que supera todas las previsiones. El dinero dispuesto para incentivar la aplicación de esas tecnologías para vender las nuevas energías en el mercado libre produce efectos perniciosos en nuestros mercados financieros y sobre todo apagones y sobretensiones en nuestro sistema político. Que la aprobación de huertos solares o parques eólicos pueda depender de los poderes autonómicos que no tienen ninguna responsabilidad en los planes nacionales de producción, y sobre todo de transporte, solo puede traer problemas que, de no corregirse de raíz, se agravarán como un cáncer corroyendo el sistema. La permisividad en el día a día hace que nos acomodemos a situaciones irracionales improvisando ante los fallos que puedan aparecer y cubriendo el mejor proyecto de un velo de mediocridad revulsivo y problemático. Las energías renovables son una solución racional y compatible, que no sustitutiva, con todas las demás. Los mejores objetivos, como en este caso, se corrompen si no se eligen los caminos correctos. Nunca puede producirse el apagón, como se ha llegado a decir, si se usa con cabeza. Sr. Puente, la mediocridad, los intereses personales espurios, la improvisación un largo etc. y no sólo la red de distribución, nos han traído el apagón.