Juez ordena nueva autopsia para esclarecer muerte de niño de 4 años en Garrucha
La juez del Juzgado de Instrucción número 1 de Vera ha ordenado al Instituto de Medicina Legal que realice una nueva autopsia al niño de cuatro años fallecido en diciembre en Garrucha, con el objetivo de determinar con precisión la causa de la muerte y el origen de las lesiones previas encontradas en su cuerpo.
En una providencia reciente, a la que ha tenido acceso Europa Press, la magistrada responde así a las peticiones de la Fiscalía y la acusación particular, que solicitaban un estudio forense específico sobre la acción directa que causó el fallecimiento del menor. El informe preliminar de enero estableció que la muerte se produjo por un desgarro hepático y un shock hipovolémico.
Mientras la acusación sostiene que el niño fue víctima de una agresión violenta, la defensa de uno de los investigados argumenta que las lesiones pudieron ser consecuencia de prácticas de curanderismo negligentes para tratar supuestos dolores estomacales. La juez ha solicitado además que los peritos analicen la antigüedad de otras marcas halladas en el cadáver para confirmar si existió maltrato continuado.
Para ello, los forenses contarán con acceso al historial médico del menor y deberán evaluar si el tipo de masajes abdominales descritos por los investigados es compatible con los daños internos observados. La madre del niño y su pareja sentimental permanecen en prisión provisional como presuntos autores de los hechos.
En el mismo escrito judicial, se ha fijado una nueva comparecencia para el próximo 8 de abril con el fin de ratificar la situación de prisión de ambos investigados. El hombre comparecerá por videoconferencia desde el centro penitenciario de Albolote, mientras que la madre del menor será trasladada físicamente desde la cárcel de El Acebuche hasta los juzgados de Vera para prestar declaración nuevamente.
La investigación del Ministerio Público sugiere que los acusados convivían en una habitación alquilada en Garrucha a pesar de que el hombre tenía vigente una orden de alejamiento. La Fiscalía no descarta que el menor sufriera golpes recurrentes en presencia de su madre antes del episodio fatal del 3 de diciembre. Ese día, tras producirse el fallecimiento, el cuerpo habría sido trasladado a un búnker abandonado en la playa, donde fue hallado por los agentes horas después. Los hechos podrían ser calificados como asesinato, malos tratos habituales y quebrantamiento de condena.