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Fallece Alejandro Reyes, figura clave en la promoción del flamenco y creador del festival Alamar

 

Fallece Alejandro Reyes Rodríguez Domene

Alejandro Reyes Rodríguez Domene, uno de los promotores culturales más influyentes en el ámbito del flamenco y el jazz en España, ha fallecido a los 81 años en Almería, ciudad que siempre consideró su hogar emocional.

Nacido en la capital almeriense, Reyes se trasladó a Madrid en su juventud para iniciar estudios de Ingeniería Industrial, que no completó. Allí, en la residencia universitaria San Juan Evangelista –conocida como El Jhony–, fundó y dirigió durante casi medio siglo un club de música y jazz que se convirtió en referente cultural. Desde aquel espacio modesto programó conciertos de cantautores de la transición, grandes figuras del jazz como Tete Montoliú y numerosos artistas flamencos, incluyendo la que sería la última actuación de Camarón de la Isla en 1992, junto a Tomatito.

En los años ochenta, ocupó cargos en el área de Cultura del Ayuntamiento de Madrid durante las legislaturas de Enrique Tierno Galván y posteriores, donde fue testigo directo del nacimiento de la Movida madrileña. Posteriormente, fundó la agencia Cultyart, que organizó ciclos como el Festival Cajamadrid y el premio Calle de Alcalá, contribuyendo decisivamente a la profesionalización del sector flamenco en la capital y en toda España.

Para su tierra natal, Reyes impulsó iniciativas como Almería por Tarantos y gestionó durante quince años el Festival Flamenco local. Su proyecto más emblemático fue Alamar, el Encuentro de las Culturas Mediterráneas creado con motivo de los Juegos Mediterráneos de 2005, que dirigió hasta 2011 y que trajo a la provincia una programación de músicas de raíz de alto nivel internacional.

Reconocido con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2011, Reyes se caracterizó por su defensa de la música en vivo y por una gestión solvente que priorizaba el pago puntual a los artistas, en una época de demoras habituales. Jubilado en Almería, mantuvo una vida activa cultural y social hasta sus últimos días.

Su legado, reflejado también en el homenaje cinematográfico Club de Reyes, perdura como ejemplo de cómo un promotor independiente pudo elevar el flamenco a escenarios nacionales e internacionales, creando puentes entre tradiciones y generaciones. La comunidad cultural lamenta la pérdida de una figura discreta pero esencial en la historia reciente del arte jondo.

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