Vecinos de Vera lanzan campaña para exigir espigones definitivos ante la erosión que devora sus playas
La asociación de vecinos Veraplayazul ha impulsado una iniciativa ciudadana que invita a los residentes de la costa de Vera a enviar masivamente mensajes al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). El objetivo es presionar para que se ejecute de una vez el proyecto de construcción de espigones pendientes, una infraestructura proyectada desde hace casi dos décadas y considerada la única solución estructural contra la erosión crónica que afecta al litoral veratense, especialmente en zonas como El Playazo y la playa naturista.
Esta campaña surge tras constatar que el último aporte de arena realizado por la Dirección General de la Costa a principios de diciembre de 2025 —con un coste aproximado de 400.000 euros— fue barrido por completo por los temporales de mediados de mes y el del fin de semana posterior. En los últimos seis años, se han llevado a cabo al menos ocho regeneraciones similares en la zona, sumando un gasto público cercano a los 3,2 millones de euros, sin que el problema se resuelva de forma duradera.
El proyecto oficial de recuperación ambiental de las playas entre el puerto de Garrucha y el delta del río Almanzora (clave 04-0360), aprobado en sus particularidades técnicas desde 2021, contempla precisamente la construcción de dos espigones —uno junto al puerto de Garrucha y otro en Vera— junto con aportes de arena en El Playazo. Su presupuesto base de licitación ronda los 3,66 millones de euros, una inversión que, según los colectivos locales y el Ayuntamiento de Vera, sería más eficiente a largo plazo que los parches recurrentes.
La erosión en esta franja costera no es nueva: factores como el cambio climático, el ascenso del nivel del mar, la interrupción de sedimentos naturales y la presión urbanística han agravado la pérdida de arena, convirtiendo temporales ordinarios en amenazas serias. En enero de 2026, un fuerte temporal de Levante inundó urbanizaciones como Natsun, anegando calles, garajes y viviendas, y dejando imágenes impactantes de agua adentrándose hasta 200 metros tierra adentro. El alcalde de Vera, Alfonso García, ha calificado estas intervenciones temporales de "parches" insuficientes y ha exigido actuaciones inmediatas, respaldado por mociones municipales y denuncias vecinales.
Este problema no es exclusivo de Vera: la Estrategia Nacional para la Protección de la Costa, impulsada por el MITECO desde 2019 en provincias como Almería, Málaga y Cádiz, reconoce el incremento de riesgos por erosión e inundaciones debido al cambio climático. Sin embargo, la lentitud en ejecutar obras hard como espigones contrasta con soluciones blandas como los aportes de arena, que en España suponen un gasto anual millonario pero efímero, según informes históricos del propio Ministerio.
Aun así, hay motivos para el optimismo: la presión ciudadana y municipal ha logrado en el pasado acelerar actuaciones de emergencia, como los 35.000 m³ de arena aportados en 2024 tras otra borrasca. Campañas similares en otros puntos del litoral español han impulsado proyectos definitivos, demostrando que la movilización colectiva puede inclinar la balanza hacia soluciones sostenibles que protejan tanto el medio ambiente como el motor turístico de municipios como Vera.
