Cinco señales claras de que tu matrimonio está en la cuerda floja, según una abogada almeriense especializada en divorcios
Llegas a casa después de un día largo y lo primero que sientes no es alivio, sino tensión. Esa escena, tan común para muchos, puede ser el síntoma de algo más profundo. La abogada almeriense María del Mar Ayala, con años de experiencia en casos de separación y divorcio, ha identificado cinco indicadores que, cuando se repiten, suelen anunciar el final de una relación de pareja.
En una entrevista reciente, Ayala explica que estos signos no aparecen de la noche a la mañana, sino que se acumulan con el tiempo. El primero es la falta de comunicación real: conversaciones que se reducen a lo estrictamente práctico –los niños, las facturas, la compra– y evitan cualquier tema personal o emocional. "Cuando ya no hablas de tus preocupaciones o sueños con tu pareja, estás creando una distancia difícil de salvar", apunta la letrada.
El segundo indicador es la ausencia de intimidad, no solo física, sino también afectiva. Besos de despedida que desaparecen, abrazos que ya no se buscan, o noches en las que cada uno se queda en su lado de la cama como si hubiera una frontera invisible. Ayala insiste en que, aunque la pasión inicial cambia con los años, la conexión afectiva debe mantenerse.
Otro síntoma frecuente es la irritación constante por detalles pequeños: la forma de dejar la ropa, el tono al hablar por teléfono, o cómo se carga el lavavajillas. Lo que antes se pasaba por alto ahora genera discusiones desproporcionadas. Según la abogada, esto refleja un resentimiento acumulado que ya no se gestiona.
El cuarto signo es cuando cada uno empieza a hacer planes por separado: salidas con amigos, viajes o incluso decisiones económicas sin consultar al otro. "Es como si, inconscientemente, ya estuvieras viviendo como soltero dentro del matrimonio", señala Ayala.
Por último, la indiferencia emocional: que a uno le dé igual lo que le pase al otro, ya sea un éxito laboral o un problema de salud. Ese "me da lo mismo" es, para la experta, el punto de no retorno en muchos casos.
La abogada concluye con un mensaje realista pero esperanzador: reconocer estas señales a tiempo permite, en algunos casos, buscar ayuda profesional y salvar la relación; en otros, facilita una separación más serena y menos dolorosa, especialmente cuando hay hijos de por medio. Lo importante, dice, es no ignorarlas y actuar con honestidad.
